La mayor diferencia es la elasticidad. El epoxi forma una capa dura y rígida, bonita y resistente, pero que apenas se flexiona. Cuando el soporte se mueve por la temperatura o por asentamientos, el epoxi puede agrietarse o despegarse. La poliurea, en cambio, se mantiene flexible y puentea las fisuras del soporte.
Además, la poliurea cura muy rápido, a menudo en segundos, mientras que el epoxi necesita horas o días. Por eso una superficie con poliurea suele estar lista para usarse mucho antes.
Para piscinas, cubiertas y terrazas en la Costa Blanca, donde son habituales los grandes cambios de temperatura y el movimiento estructural, la poliurea es en la mayoría de los casos la opción más duradera.
¿Listo para una solución impermeable?
Solicite un presupuesto a medida sin compromiso. Respondemos en 24 horas.
Solicitar presupuesto gratis